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El BCE destroza los planes estratégicos de los bancos y empuja a nuevas fusiones

El Confidencial recopilado por Sindicato Alta - 12/03/2019

 

El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi (d), y su vicepresidente, el exministro español de Economía Luis de Guindos. (EFE)

Las entidades españolas tendrán que retrasar los objetivos prometidos al mercado. Fráncfort presiona con fusiones para asegurar la rentabilidad del sector.

Si hay dos palabras malditas en bolsa, esas son ‘profit warning’, pero hacia ello van los bancos. La mayoría de entidades tendrá que retrasar la consecución de los objetivos prometidos al mercado, incluyendo las españolas, ante el nuevo cambio en la guía —''''forward guidance''''— del Banco Central Europeo (BCE). Pero Fráncfort no quiere excusas y presiona para que la banca mejore su rentabilidad con fusiones si hace falta.

Precisamente, Unicaja y Liberbank están en negociaciones para protagonizar una fusión desde al menos diciembre, y el mercado prevé que se concrete en el segundo trimestre. Los bancos cada vez tienen menos margen para conseguir mejoras de eficiencia con recortes, por lo que las fusiones vuelven a estar encima de la mesa con el retraso en las alzas de tipos de interés. En el caso de estas antiguas cajas, las sinergias que prevén son de entre 100 y 150 millones, hasta el 15% de la base de costes combinada. S&P Global Ratings afirma que las fusiones serán la cuestión estrella entre la banca mediana en 2019, ya que continuará la consolidación porque aún "hay espacio" para ello. De esta forma, la agencia explica que pueden diversificar los ingresos, reducir costes fijos ganando tamaño y tener más capacidad para la digitalización. Algo que también podría suceder en Alemania, donde los dos mayores bancos, Deutsche Bank y Commerzbank, están en conversaciones.

El BCE confirmó el jueves las expectativas que tenía el mercado desde hace mucho, al asegurar que los tipos seguirán en los niveles actuales al menos hasta diciembre, y lo hizo con un profundo recorte en sus previsiones económicas, con la estimación para 2019 de un crecimiento del PIB del 1,1%, frente al 1,7% anterior. El tipo de operaciones principales de financiación continuará en el 0% hasta 2020, mientras que la tasa de facilidad de depósito, en el -0,4%, lo que supone el coste que asumen los bancos para aparcar su liquidez en el banco central. De hecho, Draghi admitió que hubo miembros que quisieron alargar la guía actual hasta marzo de 2020. El problema adicional es que hay un decalaje entre las alzas de tipos y la repreciación de las carteras de crédito.

El resultado es que los bancos han borrado sus ganancias en bolsa que habían acumulado hasta el jueves, con pérdidas desde la reunión del organismo presidido por Mario Draghi del 6%. Las expectativas del mercado continúan en un repunte leve en 2020 —algo que hace meses se daba por hecho para 2019—. Pero la penalización en bolsa a la banca llegó por el cuadro macro. El BCE anunció una nueva ronda de financiación a la banca (LTRO-III) entre septiembre de 2019 y marzo de 2021 que no fue suficiente para paliar el golpe.

“Los bancos se encuentran con los tipos bajos y con un momento macro en el que se puede frenar la demanda del crédito, lo que prolongará el crecimiento negativo del ‘stock’ hipotecario por los vencimientos”, arguye Ignacio Cantos, director de renta variable de ATL Capital. Además, “sus carteras de renta fija van sufriendo vencimientos, y se encuentran ante la dura realidad de tener que invertir grandes cantidades de dinero en bonos que ofrecen una rentabilidad muy pequeña”, añade Felipe López-Gálvez, analista de Self Bank.

Así, los inversores asumen una revisión de los planes estratégicos. “El consenso en sus estimaciones (en el caso concreto de Bankia y Sabadell) ya está recogiendo que no cumplirán en lo que a beneficio neto se refiere”, recuerda Nuria Álvarez, analista de Renta 4.

Bankia y Banco Sabadell presentaron sus planes estratégicos 2018-2020 en febrero del año pasado, con supuestos para el euríbor a 12 meses de media en el 0,29% en 2019 y entre el 0,7% y el 0,9% el año que viene. El tipo de referencia para las hipotecas se situó en el -0,108%, encadenando tres años en negativo, y con la nueva curva de tipos se aleja de las proyecciones de los dos bancos. Incluso CaixaBank, que publicó su guía para 2019-2021 en noviembre, se pasó de frenada, con la previsión del 0% para 2019, del 0,4% para 2020 y del 0,7% para 2021.

Prima de riesgo

Los bancos partieron de esta base para prometer rentabilidades por encima del coste del capital en 2020, después de una década sin cubrirlo. El sector alude a que está entre el 8% y el 10%, pero el Banco de España calculó el año pasado que está por encima de este umbral, 400 puntos básicos más que para el conjunto del universo cotizado.

Bankia aún abraza la posibilidad de cumplir con el mercado, aunque admite que la curva de tipos “no ha respondido a lo inicialmente previsto”. El banco parcialmente nacionalizado que preside José Ignacio Goirigolzarri es uno de los más sensibles al ‘precio del dinero’, razón por la que también es uno de los más castigados en bolsa.

La entidad necesita ganar cuota de mercado en hipotecas y en fondos para alcanzar sus objetivos, lo que será clave para una futura privatización que reduzca las pérdidas del Estado del rescate al sector financiero. Por su parte, Banco Sabadell ya ha asumido un año de retraso para llegar a sus metas estratégicas por la curva de tipos, los costes soportados con la integración de TSB y las provisiones por la venta de carteras de inmuebles.

El banco presidido por Josep Oliu confía en llegar en 2021 a un retorno sobre el capital (ROE) de más del 10%, del 12% sobre el patrimonio tangible (RoTE), y con un beneficio de 1.400 millones. En cuanto a CaixaBank, fuentes del banco aseguran que cumplirá con su plan estratégico pese al nuevo escenario de tipos con diversificación de ingresos, reduciendo la dependencia del margen de intermediación entre depósitos y préstamos.

Ibercaja también ha retrasado un año los objetivos de su plan actual, con lo que espera alcanzar una rentabilidad y reducir la ratio de eficiencia (costes sobre ingresos) por debajo del 55% para 2021. La nueva curva de tipos complica la salida a bolsa de Ibercaja, que pretende protagonizar entre 2019 y 2020. Unicaja, el último banco en hacer una oferta pública de venta (OPV), espera alcanzar un ROE del 8%, todavía insuficiente para cubrir el coste del capital, en dos o tres años. El banco andaluz cuenta con un 4% de ROE, igual que Liberbank —en este caso, según cálculos de este medio, porque no lo publica—. Aunque la ratio —beneficio entre fondos propios— de Unicaja se ve penalizada por tener más capital que el resto, con un CET1 ''fully loaded'' del 13,5%.

Los banqueros aseguran en privado que el BCE tiene “cierta obsesión” con la rentabilidad. Una vez que las dudas sobre la solvencia se han disipado en casi todos los casos, el siguiente reto es que las entidades sean sostenibles. Para ello, necesitan ganar dinero, remunerar al accionista acorde al riesgo que asumen y poder generar capital orgánicamente. Pero el retorno sobre el capital aún es insuficiente para asegurar tal sostenibilidad a largo plazo.

El organismo identificó 24 bancos más rentables que el resto en el mapa de 120 entidades significativas de la eurozona, entre los que estarían Bankinter y BBVA, únicos bancos españoles que publican cifras de ROE de dos dígitos. Sin embargo, no encontró un patrón común, pero no desiste en pedir mejoras de eficiencia, con lo que revive el aliento a las fusiones.

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