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Los banqueros del Ibex se suben el sueldo un 12% desde la subida de tipos: Botín, Torres, Oliu y compañía ganaron 55 millones de euros el año pasado

Publicado por El Mundo y recopilado Sindicato Alta - 25/02/2026

Ana Botín sigue siendo la ejecutiva mejor pagada, con 14,8 millones de euros de salario. Le sigue su consejero delegado, Héctor Grisi, con 9,5 millones; Torres, de BBVA , con 8,1 millones, y Gortázar, CEO de CaixaBank, con 5,2 millones de euros en 2025

Los beneficios históricos que han presentado los bancos españoles los últimos años les ha servido para que el salario de su cúpula directiva también se haya incrementado una sexta parte de lo que lo ha hecho su resultado neto. La ola de tipos de interés a la que se subió el BCE hacia mediados de 2022 -y que llevó a su pico a finales de 2023- fue el impulso definitivo para las cuentas del sector, con un fuerte peso de préstamos a particulares y empresas, entre hipotecas, financiación y crédito al consumo. En conjunto, la dirección de las mayores cinco entidades del país, entre presidentes y consejeros delegados, cobra hoy un 12,3% más que tres años atrás hasta los 55,2 millones de euros -6 millones de euros más- y donde solo los salarios de Ana Botín y Héctor Grisi en Santander representan cerca del 44%.

Por su parte, la cúpula de BBVA, formada por Carlos Torres y Onur Genç, ha visto caer su remuneración un 2%, hasta los 15 millones de euros conjuntamente; mientras que los directivos de Banco Sabadell y CaixaBank se subieron el sueldo un 56% y 22%, respectivamente, en este mismo periodo. En el caso de Bankinter también se observa una caída del 6% ante el cambio de roles de Dolores Dancausa y la llegada de Gloria Ortiz como nueva consejera delegada.

Tras la mejora en su retribución -fija y variable- está un entorno mucho más amigable para el negocio de prestar dinero en la Eurozona. El Banco Central Europeo (BCE) abandonó cerca de una década de travesía por el desierto, con tipos que llegaron a estar en tasas negativas (del -0,5%) con el consecuente coste para los titulares de los depósitos, y lo hizo de una forma abrupta, que llevó al límite a muchos hogares europeos con hipotecas vinculadas a un Euribor más variable. Desde julio de 2022 hasta el 20 de septiembre de 2023 las tasas de referencia para el sector financiero pasaron del 0% al 4% para el tipo oficial de los depósitos y del 0,5% al 4,5% en diferencial de financiación. La banca empezó entonces a aumentar el coste de sus préstamos, con hipotecas y crédito al consumo más caro para los clientes, pero nunca llegó realmente a entrar en una suerte de guerra por captar liquidez. El escaparate de depósitos sigue desierta entre los grandes actores del sector, más allá de neobancos y pequeñas entidades que han aprovechado este desinterés para atraer clientes con ahorros. De media, un depósito remunerado hoy en España está pagando una rentabilidad anual del 1,6%.

Y esto, traducido a sus cifras, ha conducido a las entidades españolas a lograr beneficios récord año tras año, porque los deberes de apretarse el cinturón los tenían bien hechos tras años buscando cómo ser rentable. En los últimos tres ejercicios, el beneficio conjunto de las cinco mayores entidades del país -Banco Santander, BBVA, CaixaBank, Sabadell y Bankinter- ha crecido un 62%, pasando de los 20.589 millones de 2022 a los 33.368 millones del cierre de 2025. Frente a ello sus más altos ejecutivos cobran un 12% más. Sobre las ganancias del sector, el salario de sus presidentes y consejeros delegados sigue perdiendo peso relativo, ya que ha pasado de suponer el 0,3% del beneficio total hasta el 0,2% el año pasado. Quien menos cobra teniendo en cuenta el beneficio del banco donde trabaja es la cúpula de CaixaBank, con Tomás Muniesa, como presidente no ejecutivo, y Gonzalo Gortázar, consejero delegado, cuyos salarios equivalen al 0,11% de los 5.891 millones que embolsó limpios el grupo de origen catalán.

Son ratios similares a las que maneja BBVA y Banco Santander, sobre el 0,14-0,17% del beneficio neto. En la parte contraria figura Banco Sabadell donde el sueldo de Josep Oliu y César González-Bueno representa el 0,37% de los 1.775 millones que obtuvo el banco en el año en el que salió victorioso de la OPA con BBVA. La remuneración del ya ex CEO de Sabadell es la que más ha crecido del panorama nacional, también respaldada por un beneficio que se ha duplicado en el trienio, y de un esfuerzo titánico por crecer con el fantasma de la oferta hostil de Carlos Torres detrás durante 17 meses. González-Bueno ha pasado de ganar 2,47 millones de euros en 2022 a los 4,76 millones del año pasado, donde casi 2 millones correspondieron a la retribución de las acciones del banco, que se dispararon en bolsa un 80% solo en 2025. Prácticamente ha duplicado su remuneración en estos años.

El presidente de la entidad, Josep Oliu, que abandonó sus funciones ejecutivas en 2021 ha mantenido estable su sueldo en el banco. Cobró 1,76 millones con cargo a las cuentas de 2022 y el año pasado su salario ascendió hasta los 1,85 millones de euros.

El consejero delegado de CaixaBank, Gonzalo Gortázar, cobra hoy un 32% más que tres años atrás, hasta los 5,19 millones de euros, en el intento de la entidad de ir cerrando progresivamente la brecha salarial que existe con respecto a otros altos ejecutivos nacionales, según argumentó la semana pasada cuando dio a conocer las remuneraciones del consejo de administración. Prácticamente ha doblado su retribución variable desde 2022, llegando a los 1,91 millones de euros de 2025, a lo que suman otros 691.000 euros entre seguros, aportaciones a planes de pensiones y demás complementos, y un sueldo fijo de 2,582 millones de euros, que crece, aunque lo hace a la mitad de velocidad (un 14% sobre 2022).

La figura del presidente de la entidad no es comparable, ya que José Ignacio Goirigolzarri ejercía también como presidente con funciones ejecutivas tras la adquisición de Bankia. Fue sustituido por Tomás Muniesa con efecto a 1 de enero de 2025, cuyo salario fijo ha sido de 1,64 millones en su primer año completo en el cargo.

Ana Botín, presidenta de Santander, protagoniza la tercera mayor subida de sueldo desde entonces. Cobra un 26% más que en 2022, pasando de los 11,73 millones a los actuales 14,78 millones, entre salario fijo, variable (donde más aumenta) y demás complementos salariales. Solo a su plan de pensiones Santander le ingresó 1,34 millones de euros el año pasado.

El consejero delegado del grupo, Héctor Grisi, que sustituyó a José Antonio Álvarez en el cargo no es comparable porque asumió el cargo en enero de 2023. El año pasado su salario ascendió hasta los 9,489 millones de euros, un 14,3% por encima de 2024. En su último ejercicio como CEO del grupo en 2022, Álvarez cobró algo más, 9,57 millones de euros, según el informe de remuneraciones de la entidad que registra la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).

BAJADAS DE SUELDO

En BBVA ni su presidente, Carlos Torres, ni el CEO, Onur Genç, cobran más que tres años atrás. En este periodo han visto recortado tanto su salario fijo como la parte variable, vinculada a la consecución de objetivos. Con cargo al resultado de 2025, el salario de Torres ascendió hasta los 8,1 millones de euros, mientras que Genç se embolsó cerca de 7 millones de euros, aproximadamente un 2% por debajo que en 2022.

Bankinter también ha protagonizado una rotación de asientos en su órgano de dirección. María Dolores Dancausa ocupa desde 2024 la presidencia del banco tras la salida de Pedro Guerrero y, a su vez, Gloria Ortiz asumió las funciones de consejera delegada en el segundo trimestre de hace dos años. Dancausa tiene un salario fijo que es un 19% inferior a lo que cobraba su antecesor, con 804.000 euros brutos anuales, habiendo dejado atrás las funciones ejecutivas. Ortiz, por su parte, cobró 1,6 millones de euros en su primer año completo al frente de la entidad, donde la parte variable ascendió a los 364.000 euros.

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