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Los bancos abren una nueva ola de compras en España después del fracaso de la opa de BBVA

Publicado por The Objective y recopilado por Sindicato Alta - 19/07/2026 Última hora

El sector aborda adquisiciones para crecer ante la imposibilidad de ejecutar grandes fusiones en un entorno desafiante

Los bancos se las prometían muy felices hace un año, cuando esperaban captar un millón de clientes de BBVA y el Sabadell si la adquisición terminaba con éxito. En octubre se produjo el desenlace tras año y medio de tensiones, con un rotundo fracaso. El panorama entonces cambió y el resto de entidades modificó su estrategia para crecer, colocando de nuevo compras de rivales en España entre sus prioridades para ganar negocio y tamaño.

En los últimos meses se asiste a una ola de adquisiciones que, según fuentes financieras consultadas por THE OBJECTIVE, no ha terminado. Las mismas fuentes indican que hasta finales de 2026 podría haber más. Por el momento, ING se ha hecho con el 40% de Singular Bank con la intención de tomar su control en un par de años, mientras que Unicaja está ultimando integrar una parte de Wizink y Caixabank negocia en la actualidad la compra de Cetelem en nuestro país.

Además, el Sabadell se ha abierto a analizar posibles oportunidades para comprar pequeñas actividades que completen su actividad después de haber vendido la filial británica al Sabadell, con el fin de aumentar su músculo. Y Cajamar ha dado entrada en su capital al francés Crédit Agricole para impulsar su desarrollo comercial y crecimiento.

Frenazo de las hipotecas

Toda esta espiral de transacciones —que podría no culminar aquí— se enmarca en un contexto en el que las hipotecas están frenando su dinamismo debido a la ralentización del mercado inmobiliario. La compraventa de viviendas lleva meses cayendo por la subida de los tipos de interés, el elevado precio de las viviendas y la escasez de pisos disponibles.

De todas las operaciones llama poderosamente la atención la protagonizada por Caixabank, adelantada por este periódico. Su consejero delegado, Gonzalo Gortázar, ha reiterado en múltiples ocasiones que la entidad no iba a participar en fusiones en España, al sentirse cómoda en su posición de liderazgo nacional en volumen de activos, clientes y cuota de mercado.

La amenaza de los bancos digitales

Entre sus declaraciones destacó hace apenas unos meses la siguiente sobre integraciones: «Nosotros hemos dicho basta, hemos cerrado, queremos crecer orgánicamente y no vamos a ser partícipes de movimientos corporativos». La situación ha dado la vuelta por completo al encontrar una oportunidad y, a última hora, la toma de Cetelem. Con ella, ampliará aún más la distancia con sus principales rivales, el Santander y BBVA.

Además, el entorno es cada vez más complicado para la banca tradicional. Los bancos digitales, como Revolut y Trade Republic, están ganando escala al captar una parte de los clientes y aceleran su expansión por el país. Algo que se acelera, aunque todavía en volumen de negocio, sobre todo cuentas y Adquisiciones de entidades con dificultades

Los bancos españoles pueden ejecutar estas transacciones debido a su fortaleza y están aprovechando la ocasión. Ni Singular Bank, ni Cetelem, ni Wizink pasan por sus mejores momentos. Eran tres entidades que estaban presentando de manera recurrente o puntual en los últimos tiempos pérdidas a pesar de la coyuntura positiva y el récord de beneficios del sector.

Desde la pasada crisis financiera, que empezó en 2008, la concentración en el sistema financiero nacional ha sido una tónica habitual. La última gran ronda de fusiones se produjo tras la covid de 2020, cuando Caixabank absorbió Bankia, Unicaja integró Liberbank y BBVA intentó hacerse con el Sabadell por primera vez —sin éxito—.

BBVA y Santander, al margen

En la actualidad, las operaciones no son de tanto calado, ya que los principales actores no quieren perder su independencia a la espera de integraciones paneuropeas y se tienen que conformar con adquisiciones más pequeñas que aporten rentabilidad con inversiones modestas.

En principio y salvo sorpresa, los dos gigantes internacionales, BBVA y Santander, no tienen previsto llevar a cabo ninguna transacción de esta naturaleza en España. El primero aún se está recuperando del fracaso de la opa del Sabadell y en el seno del banco no hay ánimo para ejecutar a corto plazo una compra. El segundo está centrado en la absorción de TSB en Reino Unido y de Webster en Estados Unidos.

El resto, a excepción de Bankinter, podría mover más el tablero. Abanca, por ejemplo, cuenta con una trayectoria de compras y sus directivos han dejado claro que tiene recursos suficientes para aprovechar las oportunidades que surjan. En los últimos tiempos ha analizado alguna posibilidad, como la toma de Singular Bank.

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