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El gráfico que muestra el daño de la guerra al mercado del petróleo: los futuros cada vez retrasan más la vuelta a la normalidad

Publicado por El Economista.es y recopilado por Sindicato Alta - 06/05/2026 Última hora

La curva de futuros retrasa dos años la vuelta a la normalidad del precio del crudo: no se espera hasta 2029 El barril ''Brent'' se asienta sobre los 110 dólares mientras el mundo se ve obligado a vaciar sus reservas estratégicas El daño a infraestructuras y la logística mantendrán los precios altos incluso si el conflicto se resuelve pronto

Desde que empezaron los primeros bombardeos en Irán, el último fin de semana de febrero, y desde que el estrecho de Ormuz se cerró al tránsito comercial, se ha repetido una advertencia una y otra vez por parte de los analistas y expertos financieros: el daño económico del conflicto dependerá de su intensidad, pero, sobre todo, de su duración. Aunque el conflicto encarecerá la energía y otros bienes y servicios aunque sea breve, a medida que el conflicto se enquista, la amenaza para la economía mundial aumenta, con unos precios del petróleo que tardarán más en volver a los precios previos al inicio de las hostilidades. La evolución de toda la curva de futuros del petróleo lo demuestra: si a principios de abril los inversores descontaban que el petróleo volvería a los precios anteriores al inicio del conflicto a finales de 2027, ahora, un mes después, ya no se espera que los recuperen hasta diciembre de 2029.

Si el conflicto en Irán hubiese durado dos semanas, como se especulaba en su inicio, la disrupción en la oferta de petróleo que generó el cierre del estrecho de Ormuz se habría quedado en una anécdota. La incertidumbre ha sido la palabra más repetida por los analistas a la hora de plantear el daño que haría la escalada bélica en Oriente Medio a la economía mundial, pero, a pesar de la imposibilidad de hacer previsiones con certeza sobre su impacto, se ha repetido en incontables ocasiones una advertencia: cuanto más se prolongue la contienda, más sufrirá la economía mundial por el encarecimiento de los precios del petróleo.

Ya son más de dos meses de enfrentamiento y el paso de Ormuz sigue cerrado. Este escenario ha llevado al precio del barril Brent, de referencia en Europa, a asentarse por encima de los 110 dólares y los inversores poco a poco han ido asimilando un escenario peor de lo esperado en el inicio. La curva de futuros del barril europeo sirve como una guía de las expectativas que tienen los inversores, ya que marca qué precios se están pagando por la materia prima con entrega a futuro.

Como es lógico, y teniendo en cuenta que los conflictos terminan, y que se confía en que este no se enquiste y se prolongue durante varios años, la curva de precios de los futuros muestra un precio cada vez más barato a medida que pasa el tiempo, algo que confirma la confianza de los mercados en que este no será un enfrentamiento de larga duración. Si el futuro sobre el barril Brent con entrega el mes que viene (el indicador que más utilizan los mercados como referencia de precio) cotiza ahora en el entorno de los 113 dólares, el de entrega en agosto se paga a 105 dólares, y la curva va bajando en los siguientes meses. El de diciembre se paga a 89 dólares, el de marzo de 2027 a 84 dólares, y el de diciembre de 2027 a 78.

Sin embargo, en sólo un mes toda la curva de futuros se ha movido al alza, y el precio de comprar un barril con entrega en los próximos meses, trimestres y años, se ha encarecido sin excepción en las últimas semanas. Esto confirma las advertencias de los analistas de los últimos meses que señalaban la importancia de que el estrecho no se mantuviese cerrado durante mucho tiempo, y ha retrasado dos años el momento en el que el precio del crudo volverá a los niveles que había antes de que empezase la guerra. Si el 1 de abril los mercados compraban el Brent con entrega en diciembre de 2027 a los mismos precios que se pagaban antes de los bombardeos, ahora este precio no se encuentra en la curva de futuros hasta diciembre de 2029.

En qué se está fijando el mercado

Del mismo modo que la curva de futuros se ha movido al alza en todos los plazos en sólo un mes a medida que se confirmaba que el conflicto se estaba enquistando, esta podría reaccionar con agilidad si las noticias apuntasen en otro sentido. Los futuros tienen valor como indicador económico porque es el precio al que se paga un activo, literalmente, por parte de los inversores, a diferencia de una previsión de un analista, que se juega su prestigio, y no directamente su capital, cuando pronostica la evolución del precio de un activo.

De este modo, aunque la situación puede cambiar ante las noticias que pueden llegar, ahora está claro que los mercados han empeorado sus perspectivas a futuro sobre el impacto económico del conflicto: el precio más alto de la energía, durante más tiempo, castigará al bolsillo de los compradores, ya sean familias o empresas, y puede retraer el consumo a futuro en otros bienes.

La evolución al alza de toda la curva de futuros del petróleo se explica por varios motivos. Por un lado, hay que tener en cuenta que el mundo entero se ha visto obligado a desbloquear sus reservas estratégicas de petróleo para poder compensar parte del petróleo que ha desaparecido del mercado y, a medida que el conflicto se prolonga, los inventarios de reserva se están vaciando, hasta el punto de que, si se vacían por completo y el colchón desaparece, no se puede descartar que los precios reaccionen al alza.

"El aumento de los precios del petróleo, aunque fuerte, se ha contenido en relación con la magnitud de la interrupción del suministro. Sin embargo, los shocks pasados —la Revolución Iraní de 1979, la invasión de Ucrania en 2022 y, posiblemente, incluso la Guerra del Golfo de 1990— muestran que el impacto total en el precio suele crecer a lo largo de meses en lugar de días", explica Tiffany Wilding, economista de la gestora PIMCO.

Xavier Chapard, estratega de LBP AM, explica cómo, a pesar de que su escenario de referencia es "una desescalada y una reapertura gradual de Ormuz durante las próximas semanas", advierte de que "conviene tener en cuenta también un escenario menos favorable en el que los fundamentales económicos se deterioran con el paso de los días mientras el estrecho sigue cerrado. Los riesgos de escasez aumentarían si la situación se prolongara más allá de algunas semanas".

Ahora se ha llegado a un punto en el que, incluso si el conflicto se resuelve en pocos días, la oferta de crudo no llegará con tanta agilidad a los mercados. De ahí que los inversores no vean los precios del barril en los niveles previos al conflicto hasta diciembre de 2029.

"Incluso si la interrupción en sí se resuelve rápidamente, los precios elevados de la energía podrían persistir más tiempo del que los mercados han fijado, y más que en episodios anteriores. Varios factores ayudan a explicar por qué. Es probable que las limitaciones físicas de transporte persistan. Incluso si el acceso al estrecho mejora, la importante congestión de petroleros y buques de carga tardará en despejarse. Los horarios de envío, la capacidad portuaria y la cobertura de seguros se ajustan con retrasos, lo que implica que el suministro efectivo a los mercados finales puede seguir siendo limitado incluso después de que se anuncie la reapertura", explica Wilding.

El daño directo que han generado los enfrentamientos en las infraestructuras petrolíferas de la zona, que tardarán, en algunos casos, varios años en poder recuperarse por completo, es otro motivo que justifica la ansiedad de los inversores y los mayores precios que están dispuestos a pagar, con el paso del tiempo, en el petróleo con entrega a futuro. "Por otra parte, el daño a la infraestructura genera incertidumbre en el suministro a corto plazo", confirma Wilding, y señala cómo "un daño físico limitado puede tener efectos desproporcionados en un sistema que funciona con una capacidad sobrante limitada salvo por unos pocos productores clave. Los plazos de restauración son inciertos y los mercados tienden a fijar una prima de riesgo hasta que se verifique la funcionalidad; no basta con anunciarlo".

 

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