Publicado por ElEconomista.es y recopilado por Sindicato Alta - 29/06/2026 Última hora
Sabadell da un paso decisivo para cerrar sus filiales en paraísos fiscales. La entidad española inició el proceso en 2024 y todo parece indicar que concluirá el 2026, salvo sorpresa. El banco cerró a lo largo de 2025 lo que quedaba de sus sociedades en Andorra y Bahamas, mientras que dejó con presencia mínima su infraestructura en Jersey. Por su parte, la entidad da por hecho que se repetirá la historia con su sociedad en la isla del Canal de la Mancha en 2026, de la mano del proceso de desinversión en TSB.
En el caso de su filial en el pequeño país atrapado en los Pirineos, el grupo la liquidó de forma definitiva el 3 de febrero de 2025. Ya desde el ejercicio anterior venía siendo cada vez más irrelevante y con menor cantidad de negocio. De hecho, en 2024 contaba con cero empleados y 712.000 euros en activo total. El resultado bruto aquel año fue de pérdidas por valor de 16.000 euros. De hecho, el proceso ya se accionó en 2024 cuando se incluía esa sociedad como ''en liquidación''. Ahora la presencia en el país es "del todo inexistente al haberse liquidado las sociedades".
Aunque en la práctica ya había abandonado este país, esta decisión supone la culminación de una presencia que se extiende durante casi 22 años. La entidad desembarcó como Banc Sabadell d''Andorra a finales de 1999 y comenzó a operar en el año 2000. En julio de 2021 vendió su participación en esta filial a Morabanc. En 2022 la absorción fue definitiva. En 2021 los últimos restos de su presencia en el país se mantuvieron con la denominación de Gier Operations hasta el final del camino en 2025.
Cabe destacar que, a pesar de que Sabadell incluye Andorra como paraíso fiscal o "guarida fiscal" por su baja tributación basándose en una lista de un conjunto de organizaciones. El país no está considerado oficialmente bajo ese concepto dado que no tiene secreto bancario. De hecho, ni la UE ni la OCDE lo consideran como tal y lo retiraron de esta lista en 2018 por eliminar el secreto bancario y adoptar los estándares internacionales. España también sacó de esta lista a Andorra en 2011.
En el caso de Bahamas el final de la sociedad se hizo prácticamente a la vez, el 11 de febrero de 2025. La filial radicada en Nassau ya era también irrelevante a nivel de cifras. El volumen de negocio era de cero euros y no tenía empleados. Contaba con 2,95 millones de euros en activos y en 2024, último ejercicio con vida de la sociedad, registró unas pérdidas de 142.000 euros.
Sabadell entró en Bahamas en 2003 tras la compra de Banco Atlántico. Esa operación resultó clave para el grupo, tras pagar 1.500 millones de euros y llegar a acuerdos con los dos accionistas mayoritarios, BBVA y Arab Banking Group, le permitió asentarse entonces como el cuarto mayor banco español. Banco Atlántico era un grupo centenario catalán que llegó a ser de los diez más grandes del país en los años ochenta. Este grupo en su momento dorado empezó a expandirse en banca privada internacional y esto le llevó a abrir filiales en estas islas, entre otros lugares.
Jersey cerrará en 2026
El caso de Jersey es algo diferente. Esta sociedad permanece activa aunque la misma Sabadell define la presencia en la región como "irrelevante". Si bien la sociedad es auxiliar a TSB, todavía lo mantiene. Sabadell llegó en 2014 a este lugar y el trust fue establecido con el fin de administrar y seguir los planes de incentivos de los trabajadores en su filial británica desde la pequeña isla.
El banco catalán vendió este negocio al Santander en el marco de la opa de BBVA y de su cambio de estrategia para centrarse en España. Ante esto, la filial ha perdido su funcionalidad. Por lo tanto, la empresa comenta en su documento de buenas prácticas que "con ocasión a la desinversión en TSB se producirá la salida del perímetro del grupo este ejercicio 2026".
Respecto a la actividad que quedaba, en 2025 hablamos de un volumen de negocio de apenas 1.000 euros, tiene cero empleados y unos activos en el trust que no superan los 334.000 euros. Cabe destacar que en las cuentas del banco aclaran que no tienen presencia activa ni con oficinas ni establecimientos permanentes.
Los motivos de Sabadell
Desde la crisis financiera diversos organismos internacionales han insistido en la necesidad de que las empresas abandonen estos lugares con condiciones especiales y apuesten por una estructura diferente. En el caso de las entidades españolas destaca el Código de Buenas Prácticas Tributarias (CBPT) aprobado en 2010 tras la crisis financiera. Desde entonces las empresas han ido dando pasos para reordenar su estructura de filiales y esquivar estos lugares. Si bien el código no prohíbe en ningún caso la presencia, sí que recomienda reducirla.
El mismo Sabadell, en sus cuentas consolidadas relativas a 2025 explica que "de acuerdo con los principios corporativos que rigen la estrategia fiscal y con el CBPT al que se encuentra adherido, el grupo ha adoptado el compromiso de evitar estructuras o entidades de carácter opaco residentes en paraísos fiscales". En ese sentido, señala que organizaciones como Tax Justice Network, Oxfam Intermón, Fair Tax Foundation o el Observatorio de Responsabilidad Social Corporativa, han evaluado un listado de jurisdicciones de "guaridas fiscales". La definición conjunta de estos grupos define ese concepto como "territorios en los que, en determinadas condiciones, permiten una tributación considerada extremadamente baja".
El banco catalán reconoce que la decisión de liquidar estas sociedades viene precisamente "un ejercicio adicional de transparencia" y "atendiendo a las inquietudes manifestadas por dichas organizaciones, se han revisado los listados de territorios identificados incluyéndose en el documento de Responsabilidad Fiscal y Buenas prácticas".
El caso de Luxemburgo
Luego está el caso de Luxemburgo. Aunque la UE y la OCDE no la incluyen en la lista de paraísos fiscales, sí que aparece en los registros de Tax Justice Network y Oxfam. Sin embargo, allí no solo no se espera un cierre, sino que con una corta vida (se trata de una sociedad constituida en 2024), el banco catalán espera mantenerse.
En 2024 se constituyó la única sociedad del Grupo en Luxemburgo, una sociedad cautiva de reaseguro luxemburguesa, denominada BanSabadell Reassurance, S.A., "cuyo objeto se limita a ofrecer cobertura de reaseguro exclusivamente para los riesgos del Banco u otras entidades del Grupo, permitiendo optimizar la estrategia de gestión de riesgos, con un mayor control, reducción de los costes, integración y seguimiento permanente de la política de gestión del riesgo a nivel consolidado", comenta el Documento de Responsabilidad Fiscal y Buenas Prácticas Tributarias del Banco. "En este sentido, su constitución responde al objetivo de mejorar la gestión de los riesgos del Grupo Banco Sabadell, y no implica una presencia activa con terceros en dicho territorio".
El banco catalán deja claro que las sociedades como la que tiene allí "están sujetas a tributación en el Impuesto sobre Sociedades de acuerdo con el régimen general previsto para el resto de entidades y, si bien cuentan con determinadas especialidades propias, estas no suponen la aplicación de exenciones fiscales ni un tipo reducido". Por su parte, remarcan que se trata de una "presencia irrelevante", con un volumen de negocio de 12.000 euros y unas pérdidas de 111.000 euros. No hay empleados en esta filial. Los activos totales de la sociedad son de 6,53 millones, muy pequeños pero en trayectoria creciente frente a los 3,58 millones de 2024.
Sabadell da un paso decisivo para cerrar sus filiales en paraísos fiscales. La entidad española inició el proceso en 2024 y todo parece indicar que concluirá el 2026, salvo sorpresa. El banco cerró a lo largo de 2025 lo que quedaba de sus sociedades en Andorra y Bahamas, mientras que dejó con presencia mínima su infraestructura en Jersey. Por su parte, la entidad da por hecho que se repetirá la historia con su sociedad en la isla del Canal de la Mancha en 2026, de la mano del proceso de desinversión en TSB.
En el caso de su filial en el pequeño país atrapado en los Pirineos, el grupo la liquidó de forma definitiva el 3 de febrero de 2025. Ya desde el ejercicio anterior venía siendo cada vez más irrelevante y con menor cantidad de negocio. De hecho, en 2024 contaba con cero empleados y 712.000 euros en activo total. El resultado bruto aquel año fue de pérdidas por valor de 16.000 euros. De hecho, el proceso ya se accionó en 2024 cuando se incluía esa sociedad como ''en liquidación''. Ahora la presencia en el país es "del todo inexistente al haberse liquidado las sociedades".
Aunque en la práctica ya había abandonado este país, esta decisión supone la culminación de una presencia que se extiende durante casi 22 años. La entidad desembarcó como Banc Sabadell d''Andorra a finales de 1999 y comenzó a operar en el año 2000. En julio de 2021 vendió su participación en esta filial a Morabanc. En 2022 la absorción fue definitiva. En 2021 los últimos restos de su presencia en el país se mantuvieron con la denominación de Gier Operations hasta el final del camino en 2025.
Cabe destacar que, a pesar de que Sabadell incluye Andorra como paraíso fiscal o "guarida fiscal" por su baja tributación basándose en una lista de un conjunto de organizaciones. El país no está considerado oficialmente bajo ese concepto dado que no tiene secreto bancario. De hecho, ni la UE ni la OCDE lo consideran como tal y lo retiraron de esta lista en 2018 por eliminar el secreto bancario y adoptar los estándares internacionales. España también sacó de esta lista a Andorra en 2011.
En el caso de Bahamas el final de la sociedad se hizo prácticamente a la vez, el 11 de febrero de 2025. La filial radicada en Nassau ya era también irrelevante a nivel de cifras. El volumen de negocio era de cero euros y no tenía empleados. Contaba con 2,95 millones de euros en activos y en 2024, último ejercicio con vida de la sociedad, registró unas pérdidas de 142.000 euros.
Sabadell entró en Bahamas en 2003 tras la compra de Banco Atlántico. Esa operación resultó clave para el grupo, tras pagar 1.500 millones de euros y llegar a acuerdos con los dos accionistas mayoritarios, BBVA y Arab Banking Group, le permitió asentarse entonces como el cuarto mayor banco español. Banco Atlántico era un grupo centenario catalán que llegó a ser de los diez más grandes del país en los años ochenta. Este grupo en su momento dorado empezó a expandirse en banca privada internacional y esto le llevó a abrir filiales en estas islas, entre otros lugares.
Jersey cerrará en 2026
El caso de Jersey es algo diferente. Esta sociedad permanece activa aunque la misma Sabadell define la presencia en la región como "irrelevante". Si bien la sociedad es auxiliar a TSB, todavía lo mantiene. Sabadell llegó en 2014 a este lugar y el trust fue establecido con el fin de administrar y seguir los planes de incentivos de los trabajadores en su filial británica desde la pequeña isla.
El banco catalán vendió este negocio al Santander en el marco de la opa de BBVA y de su cambio de estrategia para centrarse en España. Ante esto, la filial ha perdido su funcionalidad. Por lo tanto, la empresa comenta en su documento de buenas prácticas que "con ocasión a la desinversión en TSB se producirá la salida del perímetro del grupo este ejercicio 2026".
Respecto a la actividad que quedaba, en 2025 hablamos de un volumen de negocio de apenas 1.000 euros, tiene cero empleados y unos activos en el trust que no superan los 334.000 euros. Cabe destacar que en las cuentas del banco aclaran que no tienen presencia activa ni con oficinas ni establecimientos permanentes.
Los motivos de Sabadell
Desde la crisis financiera diversos organismos internacionales han insistido en la necesidad de que las empresas abandonen estos lugares con condiciones especiales y apuesten por una estructura diferente. En el caso de las entidades españolas destaca el Código de Buenas Prácticas Tributarias (CBPT) aprobado en 2010 tras la crisis financiera. Desde entonces las empresas han ido dando pasos para reordenar su estructura de filiales y esquivar estos lugares. Si bien el código no prohíbe en ningún caso la presencia, sí que recomienda reducirla.
El mismo Sabadell, en sus cuentas consolidadas relativas a 2025 explica que "de acuerdo con los principios corporativos que rigen la estrategia fiscal y con el CBPT al que se encuentra adherido, el grupo ha adoptado el compromiso de evitar estructuras o entidades de carácter opaco residentes en paraísos fiscales". En ese sentido, señala que organizaciones como Tax Justice Network, Oxfam Intermón, Fair Tax Foundation o el Observatorio de Responsabilidad Social Corporativa, han evaluado un listado de jurisdicciones de "guaridas fiscales". La definición conjunta de estos grupos define ese concepto como "territorios en los que, en determinadas condiciones, permiten una tributación considerada extremadamente baja".
El banco catalán reconoce que la decisión de liquidar estas sociedades viene precisamente "un ejercicio adicional de transparencia" y "atendiendo a las inquietudes manifestadas por dichas organizaciones, se han revisado los listados de territorios identificados incluyéndose en el documento de Responsabilidad Fiscal y Buenas prácticas".
El caso de Luxemburgo
Luego está el caso de Luxemburgo. Aunque la UE y la OCDE no la incluyen en la lista de paraísos fiscales, sí que aparece en los registros de Tax Justice Network y Oxfam. Sin embargo, allí no solo no se espera un cierre, sino que con una corta vida (se trata de una sociedad constituida en 2024), el banco catalán espera mantenerse.
En 2024 se constituyó la única sociedad del Grupo en Luxemburgo, una sociedad cautiva de reaseguro luxemburguesa, denominada BanSabadell Reassurance, S.A., "cuyo objeto se limita a ofrecer cobertura de reaseguro exclusivamente para los riesgos del Banco u otras entidades del Grupo, permitiendo optimizar la estrategia de gestión de riesgos, con un mayor control, reducción de los costes, integración y seguimiento permanente de la política de gestión del riesgo a nivel consolidado", comenta el Documento de Responsabilidad Fiscal y Buenas Prácticas Tributarias del Banco. "En este sentido, su constitución responde al objetivo de mejorar la gestión de los riesgos del Grupo Banco Sabadell, y no implica una presencia activa con terceros en dicho territorio".
El banco catalán deja claro que las sociedades como la que tiene allí "están sujetas a tributación en el Impuesto sobre Sociedades de acuerdo con el régimen general previsto para el resto de entidades y, si bien cuentan con determinadas especialidades propias, estas no suponen la aplicación de exenciones fiscales ni un tipo reducido". Por su parte, remarcan que se trata de una "presencia irrelevante", con un volumen de negocio de 12.000 euros y unas pérdidas de 111.000 euros. No hay empleados en esta filial. Los activos totales de la sociedad son de 6,53 millones, muy pequeños pero en trayectoria creciente frente a los 3,58 millones de 2024.