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La Fed y el BCE enfrían las subidas de tipos en octubre mientras el mercado espera sus actas

Publicado por Business Insider y recopilado por Sindicato Alta - 07/10/2026 Última hora

Fed y BCE afrontan octubre con menos presión para subir tipos, aunque el mercado sigue descontando otro incremento antes de acabar el año en ambos casos. Subida de tipos planetaria: EEUU, Japón y Europa han coincidido por primera vez en elevar el precio del crédito

Este miércoles la Fed mostrará todos los detalles que provocaron la primera subida de tipos de interés en Estados Unidos en más de tres años. La Reserva Federal decidió incrementar el precio del dinero en 25 puntos básicos, hasta el rango del 3,75% y el 4%, en lo que en principio fue una decisión unánime, no como en la anterior reunión donde hubo discrepancias entre los miembros. Desde el FMOC justificaron la decisión de septiembre en la necesidad de controlar la inflación y dirigirla rápidamente hacia el objetivo del 2%. Las actas que conoceremos hoy permitirán desgranar el debate del organismo.

Este movimiento también lo llevó a cabo el Banco Central Europeo que elevó los tipos el 10 de septiembre en 25 puntos básicos, hasta el 2,5%, diciendo que la decisión se había tomado teniendo en cuenta las presiones inflacionistas que se iban a mantener elevadas durante más tiempo, según sus previsiones y sobre todo por el impacto de los precios de la energía. En Europa, también serán protagonistas las actas del BCE mañana jueves, donde los inversores analizarán todos los detalles sobre la posición de los miembros del Consejo para poder vislumbrar sus próximos pasos.

Normalmente las actas de los bancos centrales permiten conocer los comentarios exactos de los miembros sobre la evolución del empleo, la inflación subyacente, la situación del mercado laboral o los riesgos externos a los que se enfrentan. También si hay división interna sobre el camino a seguir por parte de la institución. La publicación de las actas servirá de guía para los inversores que siguen intentando anticipar la dirección de la política monetaria en los próximos meses.

En el caso de las que se conocerán esta semana, son más relevantes aún debido al cambio de expectativas que ha habido sobre todo en el caso de la Reserva Federal después de conocer los datos de empleo el pasado viernes, mucho más débiles de lo esperado.

La urgencia que mostraban los líderes de ambos bancos centrales para continuar con las subidas de tipos de interés iniciadas en septiembre se ha relajado mucho en las últimas jornadas. Las probabilidades ahora de subida subida en octubre por parte de la Reserva Federal apenas superan el 20%, cuando hace tan solo una semana, ese porcentaje ascendía hasta el 71%. Ahora la opción más repetida es la de mantener los tipos de interés, con un 78% de posibilidades.

¿El motivo? EEUU creó 29.000 empleos en septiembre, con la tasa de paso creciendo hasta el 4,2% y moderándose el aumento de los salarios. Este dato ha reducido la presión sobre la Fed para volver a actuar lo más rápido posible, ya que el mercado laboral parece no estar contribuyendo a esas presiones inflacionistas. Aun así, las actas de la reunión de septiembre revelarán como muchos responsables políticos estaban muy preocupados por los precios y esperaban subir los tipos al menos una vez más antes de que finalice el año. Aunque octubre no parece ser el mes indicado para ello, al menos por ahora.

El presidente de la Reserva Federal de Nueva York, John Williams, aseguró la semana pasada que “no hay necesidad de urgencia” para cambiar la política monetaria, señalando que otra subida podría ser apropiada pero más adelante, dependiendo de la evolución de la economía.

Además, el vicepresidente de la Fed, Philip Jefferson defendía hace tan solo unos días que cualquier nuevo ajuste debería decidirse después de analizar cuidadosamente la evolución de los datos, las perspectivas económicas y el equilibrio de riesgos.

Por lo tanto, la Fed se encuentra en un momento de “esperar y ver” en el que no descartan nuevas subidas, pero quieren esperar para comprobar si la inflación continúa siendo persistente o si realmente comienza a imponerse el enfriamiento del mercado laboral.

De hecho, las probabilidades son muy diferentes si hablamos de una subida antes de que acabe el año, aquí las probabilidades son casi del 85% de un incremento antes de que finalice diciembre. Habrá que esperar al 28 de octubre para conocer la decisión en firme, ya que todo cambia muy rápido ahora mismo en el mercado.

En el caso del BCE, las últimas cifras muestran cómo la inflación creció en septiembre con más fuerza de la prevista, debido precisamente a los fuertes incrementos en los precios de la energía. Sin embargo, aquí los inversores no dan muchas opciones a una nueva subida en octubre, sobre todo después de ver la situación del mercado de bonos en Francia.

A pesar de que tras la reunión de septiembre, hubo rumores de que algunos miembros consideraban posible precisamente esa otra subida el 29 de octubre para contener las presiones que afectan a la inflación, la presidenta del BCE, Christine Lagarde evitó marcar nuevas subidas en fechas concretas e insistió en que las decisiones se tomarán reunión a reunión, teniendo en cuenta los datos.

El mercado ha rebajado de manera considerable las posibilidades de una nueva subida de tipos de forma inminente, ahora apuntan a una posibilidad de subida de un 16%, frente al 84% que considera que mantener los tipos sería la decisión más acertada en esta cita.

Aunque la inflación sigue siendo elevada y la economía europea está resistiendo mejor de lo previsto, también han aumentado los riesgos del endurecimiento de las condiciones financieras, llevando las rentabilidades de la deuda soberana en Europa a niveles récord y que preocupan a los inversores. Olli Rehn, miembro del Comité Ejecutivo del BCE indicó esta misma semana que las fuertes subidas en los rendimientos está ralentizando el crecimiento y esto puede limitar la transmisión del encarecimiento de la energía al resto de bienes y salarios. Isabel Schnabel también ha advertido de que si la financiación tiene un coste muy elevado, podría tener un impacto mayor del esperado sobre la economía. Y esto reduciría las presiones inflacionistas a medio plazo.

Al igual que ocurre con la Fed, en el caso del BCE las probabilidades aumentan hasta el 80% si hablamos de una subida de tipos antes de que comience el 2027. Standard Chartered ha cambiado su escenario y ahora prevé una subida para diciembre hasta el 2,75%.

El consenso general de analistas, incluyendo las estimaciones de CaixaBank Research y el Departamento de Análisis de Bankinter, prevé un incremento de +25 puntos básicos en la reunión del 17 de diciembre de 2026. Con este movimiento, la tasa de depósito terminaría el año en el 2,75%

En cualquier caso, con este cambio de expectativas, las actas de las reuniones de septiembre tienen especial relevancia. Los inversores estarán atentos a la publicación de los detalles de la reunión de la Reserva Federal que conoceremos esta tarde sobre la reunión celebrada entre el 15 y el 16 de septiembre, mientras que el BCE publicará sus actas mañana jueves, 8 de octubre, sobre la reunión del pasado 10 de septiembre.

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