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¿Se puede hundir el precio de los metales preciosos? Caídas nunca vistas

Publicado por El Confidencial.com y recopilado por Sindicato Alta - 03/02/2026 Última hora

No considero previsible que el apocalipsis se acerque, pero, a la hora de gestionar un patrimonio, debemos atender a lo inesperado y no sólo a lo improbable

Después de subir las cotizaciones del oro y la plata en 2025 más del 70% y más del 170% respectivamente, podría haber llegado el momento de la normalización de este inusitado boom.

El oro y la plata sufrieron una caída histórica

El boom viene de lejos pues estos metales preciosos ya fueron el mejor activo de inversión en el año 2024. El pasado 30 de enero el oro y la plata sufrieron su mayor caída en años en un dramático revés tras una vertiginosa subida que había elevado sus precios a máximos históricos. El oro cayó un -10%, rompiendo la barrera de los 5000 dólares la onza, mientras que la plata se desplomó por debajo de los 100 dólares hundiéndose más del -30% (un tercio del valor del mercado de plata se evaporó en unas horas). La ola de ventas se extendió por los mercados de metales en general, también los industriales, y el cobre cayó un -4,5%.

La razón de ser de su presencia en cartera se mantiene

Contar con este tipo de activos, el oro especialmente, en cualquier cartera de inversión siempre tiene sentido ya que el mercado tiende a interpretar que el metal precioso puede ser un buen refugio ante las incertidumbres que de forma habitual acechan a la economía global y a su crecimiento.

Aparte de esta propiedad de cobertura en determinados escenarios de tensión como los que suele crear el presidente Trump, quien por si solo provoca subidas en la cotización de los activos refugio, el alza del precio del oro ha creado un efecto contagio favorable en los inversores consolidando todavía más la tendencia alcista.

El oro es un producto físico con numerosas aplicaciones industriales y de consumo y se utiliza en muchos productos, joyería y electrónica entre otros. Es decir, el oro se emplea ampliamente en el mundo real, lo que le otorga una garantía cierta de valor que, en condiciones normales de mercado, tiende a impedir que su cotización se hunda, amén de las compras por parte de los principales bancos centrales debido a la permanente latencia de las dudas sobre el dinero fiduciario (el que manejamos en el día a día). Con todo, como vimos hace unos días, su cotización no está exenta de momentos de elevada volatilidad.

El porqué de la reciente caída

La mayor parte de analistas cree que la corrección se produjo después del repunte de la cotización del dólar una vez conocida la noticia del nombramiento de Kevin Warsh como presidente de la Reserva Federal (Fed). Esto es en parte una de esas excusas que los mercados estaban esperando para revertir esos movimientos "parabólicos" en las cotizaciones de los metales preciosos. 

El mercado anticipó una política monetaria restrictiva en los tipos de interés por parte de Warsh, así como una reducción del balance de la Fed, o sea, menor liquidez en el sistema y menor inflación que harían decrecer el atractivo de los metales preciosos y de otros tipos de activos como la Bolsa. No obstante, el comportamiento de ésta parece que por ahora no descuenta un escenario negativo ligado a unos tipos de interés elevados en EEUU. La justificación de lo anterior está, probablemente, en la fuerza del crecimiento de la economía USA y la global en general. 

Recordaré además que el oro es per se un depósito cierto de valor (no tiene emisor) que no genera flujos de efectivo, ni dividendos ni pagos de cupones, y su precio en cada momento depende en gran medida del sentimiento de los inversores. Tampoco podemos dejar de lado que la reciente subida del oro tiene parte de fenómeno especulativo y una reversión repentina y violenta como la sucedida es intrínseca a este tipo de situaciones. Si a ello añadimos el cierre de posiciones cortas Y la ampliación de los requisitos de márgenes para los futuros que puede acentuar el cierre de contratos en el mercado de derivados, tendremos las causas principales que explican las caídas producidas en el oro y en la plata.

Y ahora qué

Incluso después del fuerte retroceso, el oro acumula un +15% en enero, mayor ganancia mensual desde principios de la década de 1980 y la plata un +20%. Las cotizaciones de ambas materias primas parece se están estabilizando en estos momentos

No obstante, lo razonable ahora es esperar que esta elevada volatilidad persista al menos a corto plazo debido a razones técnicas propias de este tipo de mercados y a los riesgos geopolíticos actuales (atentos a los movimientos del nominado nuevo presidente de la Fed), lo que podría traer otra posible contracción a corto plazo. 

A largo plazo, la visión sobre la plata y el oro es favorable. Hay factores específicos que secundan tal tesis: por un lado, la transición hacia las energías verdes y un futuro digital son tendencias imparables que hacen que la demanda industrial de plata vaya a más y, por otro, la demanda de oro de los bancos centrales va a continuar dado que continúan diversificando sus reservas de divisas.

Dicho eso y como ya he escrito alguna vez en esta columna semanal, no considero previsible que el apocalipsis se acerque, pero, a la hora de gestionar un patrimonio, debemos atender a lo inesperado y no sólo a lo improbable.

 

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